Un operativo de seguridad en San Salvador de Jujuy derivó en la evacuación preventiva de más de 20 personas tras una amenaza con explosivos en un comedor comunitario ubicado en la intersección de avenida Urquiza y calle Argañaraz. El procedimiento concluyó con la detención de un hombre y el secuestro de armas, drogas y un artefacto explosivo.

La intervención comenzó a primeras horas del martes, luego de que se registrara una amenaza en el comedor que asiste a niños de la zona, en los galpones de Tupac Katari. Según la información oficial difundida por El Tribuno de Jujuy, un individuo lanzó un portafolio azul con un explosivo en el interior y amenazó al personal, lo que obligó a desalojar el lugar y generó alarma entre los vecinos.

Especialistas en explosivos acudieron al sitio y, tras un análisis técnico, confirmaron que el dispositivo hallado no era una réplica. Ante esta situación, se activaron los protocolos de seguridad y se estableció un perímetro para resguardar a la población.

El comedor forma parte de la red de asistencia social impulsada por la organización Túpac Amaru en el barrio Alto Comedero, uno de los más poblados de la capital jujeña. Estos espacios brindan alimentación diaria a niños y familias en situación de vulnerabilidad y funcionan además como ámbitos de contención comunitaria, con gestión a cargo de vecinos que articulan tareas sociales.

El fiscal Juan Luis Sorbello y la ayudante fiscal Jimena Colliard Guerrero supervisaron las tareas en el lugar. Personal de Criminalística y de áreas especializadas incautó diversos elementos vinculados a la causa, entre ellos armas de fuego, algunas de fabricación casera tipo tumbera que estaban cargadas, además de una planta de marihuana.

Las armas tumberas son dispositivos elaborados de manera artesanal con tubos metálicos y materiales reutilizados, generalmente de un solo disparo. Aunque la legislación argentina las considera armas de fuego, existe controversia sobre su encuadre legal específico, ya que no están incluidas de forma explícita en las categorías de uso civil o de guerra. Su tenencia o portación está penada y suele aparecer en investigaciones por delitos contra la seguridad pública.

De acuerdo con el reporte, el operativo finalizó con la detención de una persona, que quedó a disposición de la Justicia. Las fuerzas de seguridad continúan con las actuaciones para determinar el grado de responsabilidad penal y establecer el origen del material secuestrado.

Antecedentes recientes en la zona

El episodio se suma a otro antecedente ocurrido el 18 de febrero de 2026, cuando la División Explosivos de la Policía de Jujuy intervino tras el hallazgo de un artefacto reglamentario de uso militar en una vivienda del barrio Alto Comedero, según informó Somos Jujuy.

El objeto presentaba signos de antigüedad y desgaste, fue identificado por el equipo especializado y trasladado bajo estrictos protocolos. La intervención se inició a partir del aviso de una vecina y contó con la participación de la Seccional 63 y del servicio de emergencias SAME.

En esa oportunidad, el área fue acordonada y revisada para descartar otros riesgos antes de retirar el dispositivo, sin que se registraran incidentes.

El accionar policial ante amenazas o hallazgos de explosivos en el país sigue procedimientos rigurosos. Ante la detección de un artefacto sospechoso, se dispone la evacuación inmediata y la conformación de un perímetro de seguridad que puede superar los 100 metros, según la evaluación del riesgo. La brigada de explosivos se encarga de inspeccionar y manipular el dispositivo, mientras la policía resguarda a la población y coordina con los servicios de emergencia.

Una vez asegurada la zona, los especialistas elaboran un informe técnico y, si se confirma la presencia de material explosivo, se da intervención a la Justicia para avanzar con la investigación y preservar las pruebas.